miércoles, 30 de septiembre de 2015

La Obesidad. Una Epidemia Mundial



Pocas enfermedades crónicas han avanzado en forma tan alarmante en la mayoría de los países durante las últimas décadas como ha ocurrido con la Obesidad, motivo de preocupación para las autoridades de salud debido a las nefastas consecuencias físicas, psíquicas y sociales.

Datos de la OMS indican que desde el año 1980 la obesidad ha aumentado a más del doble en todo el mundo. En el año 2008, 1.500 millones de adultos tenían exceso de peso. Dentro de este grupo, más de 200 millones de hombres y cerca de 300 millones de mujeres eran obesos, por lo cual la OMS ha declarado a la obesidad y al sobrepeso con el carácter de epidemia mundial.

En el 2014, más de 1900 millones de adultos ≥18 años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 600 millones eran obesos. ( 39% de las personas adultas tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas.)

La obesidad es una enfermedad crónica de etiología multifactorial que se desarrolla a partir de la interacción de la influencia de factores sociales, conductuales, psicológicos, metabólicos, celulares y moleculares. En términos generales, se define como el exceso de grasa (tejido adiposo) en relación con el peso cuya morbilidad y mortalidad aumentan significativamente en relación directa con el volumen de grasa corporal.

Por ello, la obesidad se define según el  Índice de Masa Corporal (IMC) el cual, es un índice sencillo del peso para la talla que se usa generalmente al clasificar el sobrepeso y la obesidad en las poblaciones adultas e individuos.   Se define como el peso en los kilogramos divididos por la altura al cuadrado en metros (kg/M2). El  IMC proporciona la medida más útil a nivel de población de sobrepeso y obesidad ya que  es la misma para ambos sexos y para todas las edades de los adultos. 


En su etiopatogenia se considera que es una enfermedad multifactorial, reconociéndose factores genéticos, ambientales, metabólicos y endocrinológicos. La obesidad se considera un importante factor de riesgo para enfermedades no transmisibles, tales como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes mellitus tipo 2, dislipidemias.

  Los niños que presentan obesidad tienen una mayor probabilidad de obesidad, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Además de estos mayores riesgos futuros, los niños obesos presentan mayor dificultad respiratoria, mayor riesgo de fracturas e hipertensión, y marcadores tempranos de enfermedad cardiovascular, resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2 y efectos psicológicos deletéreos.

Obesidad Infantil. Una realidad Actual
En cuanto al gasto energético, el factor que determina en mayor medida la aparición de obesidad en niños y adolescentes es el sedentarismo y en concreto la práctica de actividades sedentarias como ver la televisión, utilizar el ordenador o los video-juegos.

Estos factores pueden llevar a los niños a ingerir más calorías de las que necesitan antes de que se sientan llenos. Los comerciales de televisión y otros anuncios en pantallas pueden conducir a escoger alimentos poco saludables. La mayoría de las veces, los alimentos en anuncios dirigidos a los niños es rica en azúcar, sal o grasas.

Las actividades sedentarias, como ver televisión, juegos, mensajes de texto y jugar en la computadora requieren muy poca energía. A menudo toman el lugar de la actividad física saludable. Además, los niños tienden a anhelar los refrigerios poco saludables que ven en los anuncios de televisión.

En la actualidad se acepta que la obesidad infantil se define en función de los valores de IMC referidos a cada edad y sexo. Existen tablas especificas para diagnosticar el percentil , según la edad, talla y peso.
Lo importante que hay que destacar, es que La obesidad se asocia, sobretodo en los adolescentes, con tensión arterial elevada, concentraciones de lípidos y lipoproteínas anormales y diabetes mellitus. También se trata de una población con riesgo elevado de presentar enfermedades cardiovasculares en la vida adulta. 

En relación con los factores de riesgo cardiovascular, la distribución de la grasa corporal parece más importante que la cantidad de grasa total. Por ello es importante también la medida de la circunferencia abdominal (cintura). Desde este punto de vista, la obesidad de tipo abdominal, central o androide, es más perjudicial que la obesidad de caderas, periférica o ginoide.

Los niños con obesidad nutricional pueden presentar problemas como manifestaciones psicológicas derivadas de la falta de aceptación social y de la baja autoestima.

TRATAMIENTO 

El objetivo principal del tratamiento es disminuir el peso corporal y la masa grasa, pero asegurando un crecimiento normal. Para lograr la perdida de peso, debe haber un equilibrio entre las calorías consumidas y la actividad física que realizamos, es decir, lo ideal es realizar una dieta cuyas calorías no sobrepasen el gasto calórico diario. Todo esto depende del individuo, actividades físicas que realicen, la edad, el sexo, y las comorbilidades asociadas.

Los cambios conductales no sólo deben tener lugar en el niño, ya que para que tengan éxito deben afectar a los diversos miembros de la familia.  Antes de comenzar el tratamiento hay que valorar la capacidad del individuo y de la familia para seguir un programa exigente , previamente valorados por el médico y el nutricionista, conjuntamente.

1.     http://www.facmed.unam.mx/deptos/salud/censenanza/spi/unidad2/obesidad.pdf
3.     www.paho.org







Prevención de enfermedades cardiovasculares

  Enfermedad Cardiovascular





  Las enfermedades Cardiovasculares (EC) constituyen  la primera causa de morbilidad y  mortalidad en individuos adultos de la población mundial, con tasas de incidencia especialmente altas tanto en países desarrollados como en subdesarrollados.1  Según la Organización mundial de la Salud (OMS) 17,3 millones de personas murieron por enfermedades cardiovasculares en el 2008 y 23,3 millones de personas podrían morir por Enfermedad Cerebro vascular (ECV)  en el 2030.2  

     Las EC se deben a trastornos del corazón y los vasos sanguíneos; los cuales están relacionados con diversos factores de riesgo modificables como la obesidad, hipertensión arterial (HTA), el sedentarismo, Dislipidemias, el alcoholismo, el tabaquismo, y una mala alimentación. Entonces, cuanto más factores de riesgo tenga una persona, mayores serán sus probabilidades de padecer una enfermedad del corazón. Algunos factores de riesgo pueden cambiarse, tratarse o modificarse y otros no. Pero, el control del mayor número posible de factores de riesgo, mediante cambios en el estilo de vida y/o medicamentos, puede reducir el riesgo cardiovascular.


  1. 1. State Of The Heart Cardiovascular Disease Report.  World Heart Federation. 2011.
  2. http://www.who.int/cardiovascular_diseases/es/
  3. http://www.fundaciondelcorazon.com/informacion-para-pacientes/enfermedades-cardiovasculares/infarto.html